lunes, 8 de julio de 2013

Impresiones



Podrías no haber existido, podrías no haberme visto y podría, si quisiera yo, ignorarte. Más nada de eso sucede.

Tu vestido, tu naturalidad, tu aparente levedad conforman ese imán; el centro del mundo que nace, crece, muere y así se repite el ciclo. Todo está moviéndose, por ejemplo: éste camino te ha traído, y no es magia, es la vida, es aquello sin explicación. Casi cercano a la fé. Es el cielo que admiro y estudio, es la tierra donde mis pasos quedan marcados y luego el viento borra.


Ahora que te contemplo, eres un remanso para mi atribulada testa. Eres también paz, soledad, horizonte, el silencio del campo, ese sol despidiéndose por la tarde. Es respirar ese perfume del monte, sentirse pequeño frente a la naturaleza, es caos y orden, es más que un poema:

* Tu cabello suelto.

* Tus ojos.

* Tu rostro: al natural o maquillado.

*Tus manos, símbolo de libertad, pequeñez, crueldad y sorbos de miel.








1) La fotografía ha sido tomada de internet.

2 comentarios:

María dijo...

He oido el contar de muchos años y muchos años tendrán que atestiguar un cambio.
La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo.
Dylan Thomas 1914-1953
Escriba ...

mauricio rey dijo...

Geniales versos del poeta que referimos vez pasada.
Un gusto verte por el blog.
Besos María.