miércoles, 10 de abril de 2013

Semblanza



Amalia Lastar, una mujer de cabello negro, piel blanca. Una mirada melancólica la hace lucir como ausente, unos labios que los galanes que han compartido los sets, han tenido la gratísima dicha de poder besar, y yo no.
Sus últimos films fueron de un éxito relativo, pues se entiende que invertir en la industria del espectáculo tiene vaivenes. La crítica y las revistas del ambiente dieron su veredicto, por mi parte no fuí tan duro.Yo la admiro y escribo mis comentarios en un cuaderno.No los compartiría con el editor del diario, quizás lo haría con los lectores, que darían otra opinión respecto de ella y sus películas.
  
  Ésta ciudad no se compone de actores, más bien es una ficción constante, iluminada por Amalia, por mi amor de poeta, por las lecturas y por aquel parque donde la ven caminando.



Estoy enamorado de ella, lo confirmo cada vez que se enciende la pantalla, cada vez que leo sus entrevistas y anoto cada detalle de sus gustos, de su forma de estar frente a la vida.No puedo encontrarla en Santiago, solamente cuando voy al cine y después en sueños interpreto escenas con ella; imagino que estamos besándonos frente al río, que la aprieto contra mi cuerpo, que soy su amado.


...Que existe el final feliz en la vigilia.




*La foto ha sido tomada de internet.

5 comentarios:

María dijo...

El camino hasta llegar a los sueños es largo y tortuoso, sin embargo creo que merece la pena.
Si los sueños fueran ciertos ... como la verdad!
Caricias en la clandestinidad del patio de butacas y ... besos escriba.

mauricio rey dijo...

¡Ufff...si los sueños fueran tan ciertos!
Aqui bien,tranquilo.
Gracias por las caricias y los besos.
Saludos.

mauricio rey dijo...

María,puedes escribirme al mail que figura que figura en el blog como forma de contacto.
Saludos.

María dijo...

Ahora que me diste permiso, lo haré.
No me gusta entrar en otra vida sin invitación.
Mauricio ...

mauricio rey dijo...

Te espero entonces.
Saludos.