lunes, 1 de abril de 2013

El diario de Caín

A modo de introducción

Escribo éstas líneas no para redimirme, más bien para dejar constancia de mi visión del mundo, del hecho relatado por el libro. Aclaro que éste diario es patrimonio de todas las generaciones, si alguien lo encontrara interesante, útil o innecesario es una opinión, que merece respeto. 
Intentaré relatar lo sucedido como es, como lo vi antes y despues. El tiempo ha hecho su trabajo conmigo como con cualquier otro, pero a mí se me dió un regalo ansiado desde el comienzo de la humanidad, regalo que a su debido tiempo revelaré, pero que por el momento sirve para adelantar lo que se vendrá.
Me despido con un fuerte abrazo.

2 comentarios:

María dijo...

El segundo pecado del Antiguo Testamento.
¿Tiene su recompensa? es probable.
Un gran beso, a la espera de que me muestre una pupila menos irritada sr. escriba.

mauricio rey dijo...

Gracias por leer ésta introducción María.
Besos.