lunes, 29 de octubre de 2012

Un sueño imposible

Cuando la conocí, Bárbara tenía una vida normal: Despertarse temprano, bañarse, desayunar, preparar las clases, ir a trabajar y volver a su casa. Solía decirme:

-"La vida es asi, no siempre puedes vivir de joda"-

-"Sí"- Le contestaba yo.

Despues de observarla atentamente, me convencí de que ella era una profesional, que completaba su perfil haciendo gimnasia, tomando bebidas light, y los miércoles hacía terapia, porque afirmaba le daba fuerza para seguir andando.

Un viernes, cuando ella salía del colegio, la invité a tomar un café. Charlamos, y allí me confesó:

-"No puedo dormir por la noche, no sé qué me pasa"-

-"¿Si? ¿Qué será?"-

- "Las rubias sufrimos más de la cuenta, hace tres mil años que busco una solución, y en éste tiempo un escritor me dió una: Dormir, y esperar que un príncipe, azul en lo posible, me bese y pueda yo despertar; pero es imposible Horacio, soy la (única) bella durmiente que sufre de insomnio"-

4 comentarios:

Alicia Marcelina Moreno dijo...

un relato gracioso, pero lindo Mauricio..un beso..

mauricio rey dijo...

¡Gracias Alicia!

escarcha dijo...

suerte que soy morocha y no espero principes de colores!!! jajaja
muy buen texto Mauricio

mauricio rey dijo...

¡Gracias Diana!
Un gusto verte por estos lares.
Saludos.