lunes, 1 de octubre de 2012

Adiós

Horacio, de alguna manera sabia que Gloria le resultaba inalcanzable, inasible cual esencia. Sabia que ella variaba como el fuego, era la furia; y aún asi le atraia.
Cada tanto ella lo consultaba y él respondia temeroso sus requerimientos, dudaba mil veces en tomar la iniciativa. Hilaba historias creibles para satisfacerla, realistas los sentimientos que expresaba, dicho (casi) sin metáforas. El sabe que gloria es propiedad exclusiva de algunos elegidos, pero no suya. Porque él corria y no llegaba, sólo la veia a través de la lente, mediante espejos se sonrien, se inventan mundos, representan personajes, son lo que pueden ser...

...Nueve menos veinte, se pronosticaban lluvias, y asi fué. No hay más que decir ni hacer.

2 comentarios:

María dijo...

Lamento el retraso; me estoy peleando con la vida
Besos suaves ... golosos.

mauricio rey dijo...

¡Gracias Maria!
¡Besos!