sábado, 8 de septiembre de 2012

En el grado cero de la inteligencia

Antiguamente las civilizaciones hacían las guerras en nombre de sus ideales, de sus principios. Tenían para ello la matemática de sus piramides, la filosofía de su ágora, el derecho de su foro, las bibliotecas de sus monasterios. Desde que Estados Unidos ocupa el primer puesto de las naciones, ¿qué propone? ¿Dónde están sus arquitectos, sus sabios, sus políticos o sus monjes? ¿A qué se dedican sus elites? ¿Qué brindan al resto del mundo? ¿Quid de los genios, de los héroes y de los santos bajo la bandera estrellada?
   Estados Unidos ofrece hamburguesas y obesidad, cacahuates y televisión en continuado, ketchup y telefilms. Se destacan en el supermecado, el cine y los paquetes de comida hipercalórica accesibles desde el asiento de su auto. Han inventado Disneylandia como otros La Divina Comedia. Han destronado a los dioses y semi-dioses del Olimpo o del cielo cristiano para invitar al imbécil planetario a prosternarse ante los ídolos de la gran y pequeña pantalla, unos mas descerebrados e incultos que los otros...
  ¿En nombre de qué quiere Estados Unidos sembrar de bombas, fuego y violencia al pueblo iraquí, que incluso ignora en qué lugar del planisferio se encuentran los nuevos enemigos? Y antaño los japones volados por dos bombas atómicas, los vietnamitas calcinados por el napalm, los iraquies destruidos por las bombas a rarefracción de oxígeno, los campesinos serbios pulverizados por las armas high-tech, los afganos despedazados por el fuego de los bombardeos furtivos...Siempre pagan las poblaciones, siempre los dictadores sobreviven, quedan a salvo y luego mueren en sus camas. ¿Por qué exterminar a un pueblo y cuidar a los autócratas que los desangran en su existencia cotidiana?
   Como si existiera una complicidad tácita entre los jefes de estado: pretendidos demócratas y verdaderos tiranos, todos juegan a la guerra, sacrifican a sus pueblos, arrasan sus países, pasan a las naciones por pérdidas y beneficios, las culturas, los hombres, las mujeres y los niños, pelean por diversión, sobreviviendo en medio de los osarios, triunfando sobre un montón de cadáveres, antes de partir en busca de nuevas aventuras.
   Nunca tanto como hoy las guerras dejan a salvo a los militares-empero formados, formateados, pagados para ir al combate- y sacrifican a las poblaciones civiles. Mil, diez mil, cien mil muertos en las calles, las ciudades, los hospitales, con tal de que queden a salvo el emperador de Japón, colaborador notorio de los nazis, el sangunario Ho Chi Min, digno émulo del terror del ´93, el diabólico Milosevic, verdugo de su pueblo, Saddam Hussein, el exterminador de los kurdos, el mullah Omar, rencoroso del progreso pero hábil motociclista cuando se trata de escapar del ejército estadounidense...Cuando la guerra causa estragos, los déspotas esperan en sus refugios antiatómicos mientras los pueblos sobre los que hacen reinar el terror sufren una segunda punición: luego de la de sus amos, la de los presuntos enemigos de sus amos...La guerra revela el grado cero de la inteligencia y de la política. Surge cuando el hombre ha fallado y la bestia toma nuevamente la posta. En el arsenal cultural, cima de la civilización, se encuentra la diplomacia fabricada durante siglos de refinamiento retórico y de mecánica intelectual. Cuando el derecho falta, cuando el verbo permanece impotente, antes de la destrucción masiva de los pueblos, quedan los auxiliares de toda gran política: servicios secretos afilados, soldados de elite, comandos al servicio de políticos dignos de ese nombre. Pero para hacer eso hacen falta grandes períodos. En las épocas en las que el rey del mundo parece salido de Disneylandia, sucede de otra manera...



Biografia


Michel Onfray es un filósofo francés, nacido en el seno de una familia campesina. Es doctor en filosofía, ha sido profesor en el Lycée technique de Caen entre 1983 y 2002.Luego de reconocer que la educación transmite la historia oficial de la filosofía y no enseña a filosofar, renuncia a su cargo y crea la Universidad Popular de Caen.
Ha publicado: Tratado de los filósofos llamados "perros"(2002) Antimanual de filosofía(2005) y Tratado de ateología(2006)

5 comentarios:

María dijo...

El amor y la guerra nos proporciona extraños compañeros de cama
¿A quién has visto que se contente con un solo crimen?
Night escriba y ... besos.

mauricio rey dijo...

Tal cual Maria.
¡Besos!

Anónimo dijo...

Muy bien, los antifilósofos te saludan. Christian Escandell.

mauricio rey dijo...

¡Gracias Christian!

Anónimo dijo...

La dualidad de la filosofía denota que los filósofos no siempre son genios de mente y pensamientos profundos a veces también pueden ser bestias o simplemente idiotas.
Bueno eso creo...

Gloria.