miércoles, 18 de agosto de 2010

Partes

De terrenos baldios, garages abandonados y edificios sin terminar se compone una ciudad. Pasajes sin salida, como el Mendoza y San Lorenzo, entre otros; De callecitas perdidas y pequeñas, tal como sucede en los populosos y viejos barrios: Huaico Hondo, Borges, 8 de Abril y Ejercito Argentino, Campo Contreras.


Casas hechas por los vecinos mismos sin esperarla de ningun plan social. De calles de tierra, que en época de lluvia son una trampa para peatones y vehículos, allí donde los omnibus pasan a gran velocidad levantando nubes de polvo y las dejan como recuerdo de que ellos son seres vivos tambien.


Canchitas de futbol coronan éstos espacios. Especialmente la de la esquina de mi casa. Transformada en un campo de batalla los sábados y domingos. Barrios mal distribuidos, donde rara vez llega el transporte público, y la gente prefiere abordar "boleteros"(*). En otros casos recorren largas distancias para llegar a la parada del omnibus, o usan bicicletas para trasladarse. Con eso, con partes y todos se construye y destruye cualquier ciudad, y en particular Santiago.





(*) Boleteros: Nombre que reciben los automóviles que cumplen la función de taxis o remisses, y que por un precio módico transportan pasajeros. Su estado en general, no es bueno.

2 comentarios:

Joan Tristany dijo...

Gracias Mauricio.
Me has acercado un poco más a Santiago.
Es una imágen que siendo actual a mi me suena a nostalgia.
Me ha gustado leerlo y me ha gustado este acercamiento.

Un fuerte abrazo

Joan

mauricio rey dijo...

Gracias Joan!
Es tal cual tú dices, el texto es una mezcla de sociología(?), reflexiones que surgen de ver crecer ésta ciudad, y nostalgia por aquello que el progreso, o quienes en su nombre actuan, se están llevando.
Abrazo!

m10!