domingo, 25 de noviembre de 2012

Desde aqui

Pensé en usted, debo decirlo. Aquel once de septiembre de 2002 cuando salia del colegio. Me impactó de momento, evidentemente bella,y más aún cuando hablé y advertí su inteligencia.
No sabe cuanto he deseado todo esto.Lo habia planeado.Pasaría por el curso, entraría con la excusa de alcanzarle un libro de temas que me habia dado la preceptora.Le diría:

- ¡Hola profe!-

-¡Hola Patricio!-

-Venia a entregarle el...el libro de temas-

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué tiemblas?-

- Es que...es que...¡Me enamoré de usted!-

- ¿Cómo?-

- Sí, hace tiempo que no puedo dejar de soñarla, y de buscar estar cerca suyo-

De pronto, me miró, me dijo:

- ¡Yo tambien esperaba ansiosa que me lo dijeras!-

Nos besamos desenfrenadamente, sin miramientos, llevados por la pasión.Desabroché los botones de su camisa, mis manos apretaban y acariciaban sus pechos, estaba en la gloria. Luego, ella dejó de besarme, hundió sus dientes en mi cuello,  traté de soltarme y, aunque era placentero me desangró, literalmente.
Hoy escribo esto desde mi tumba.


2 comentarios:

María dijo...

El amor es vampírico; siempre me han gustado las tumbas y la noche ... pero no soy gótica
Abrazos envolventes escriba.

mauricio rey dijo...

¡Gracias! El amor es vampiresco,dulce,salado.
Gracias por tu lectura y comentario Maria.