lunes, 20 de agosto de 2012

Cuatro y media

Llueve,
miro la calle oscura,
ejercito la calma.
Pregunto...

...¿Dónde estarás a esta hora?
¿Qué le dirás al corazón?
(si es que acaso tienes)

Rios de sangre en nosotros,
muros,
¡muros!
mas altos que una montaña,
mas altos que la soberbia,
mas altos que el cielo,
alrededor,
solos y enlazados por la distancia.

4 comentarios:

Antonio dijo...

Muy buen poema. Me gustó mucho.

María dijo...

Cuatro y medio-angel grabaron un video en Durango, creo que en el año 2009
Las matemáticas son importantes en nuestras vidas; música, poesía, tiempo ... que singular verdad?
Rajaría mi pecho con un cuchillo, meterte dentro de él y luego volver a cerrarlo; para que estuvieras en él y no habitaras en otro, hasta el día de la resurección y del juicio; para que moraras en él durante mi vida y, a mi mierte, ocuparas las entretelas de mi corazón en la tiniebla del sepulcro
Hace tiempo lo escribí en el blog
Me ha encantado tu latido
Besos escriba.

mauricio rey dijo...

Gracias Antonio.
Un saludo enorme.

mauricio rey dijo...

María,mil gracias por llegarte a estos versos.
¡Besos en esta tarde santiagueña!