miércoles, 23 de mayo de 2012

A usted...

...Las palabras y las cosas. Las primeras para conocer la raiz de todo, la segunda para que una vez conocido el origen puedan las cosas emplearse.
Usted es esa llama que me anuncia cercana la ciudad.Ya se han escrito millones de lineas, y ésta no es una más, es la clara expresión de que no he logrado olvidarla, al menos desde aquella carta que dirigí a su despacho. Por mi parte, al recordar aquella acción, me estremezco, pero no me arrepiento; salvo porque no púde decirselo frente a frente sino mediante esa misiva.

La tarde gris y lluviosa no ha opacado su presencia en este rincón, si bien he callado mi poesía, ella ha regresado porque usted ha vuelto a iluminar la casa.Espero esté bien. Le deseo lo mejor en su carrera y en su vida.

¡Saludos!

M.R

2 comentarios:

olga dijo...

Cómo no emocionarce con semejante carta; que delicadeza, que sutil!!!
bien amigo, felicidades Siempre.

mauricio rey dijo...

¡GRACIAS OLGA!