lunes, 30 de enero de 2012

Parodiando a Sabato




Esta noche no quiero hablar del perfume de tu pelo, ni de tu razón, ni de la maravilla que eres, ni de tus encantos. Quiero contemplar ésta noche, el cielo oscuro con estrellas opacas. Quiero estar con mi soledad; decir que así estoy bien, que aunque me hayas herido fuiste una compañera excelente.
Allá afuera el ruido, como también el insoportable golpe de mi ansiedad. Quisiera calmarme y volver a maravillarme con la naturaleza, exhalar un suspiro, mirar el techo, la ventana, el patio... y de nuevo, el cielo.
Deseo escribir todo lo que pienso, lo que viene a mi mente, debo tener una disciplina, no ser perezoso. Caminar por la ciudad, hablar con amigos, tomar una cerveza, leer algo interesante, pensar, eso puede ayudar a curar ésta soledad...y...seguir andando. Entonces...renovado y conforme conmigo mismo dar a los otros una visión más del mundo, no perfecta, pero visión al fin.

4 comentarios:

María dijo...

Escribir lo que el corazón dicta, me gusta
Saludos escriba.

mauricio rey dijo...

¡Gracias Maria!
Se te extrañaba por estos lares.
Besos.

María dijo...

Uhmmmmmm ... adulador (sonrio)
Saludos, desde mi horizonte azul.

mauricio rey dijo...

¡Gracias!