lunes, 5 de diciembre de 2011

Carta

Quiero que sepas que sos para mí una primavera, una caricia al alma, una inquietud que me lleva a pensar y convencerme de la belleza de la vida por sobre la angustia, el miedo, la mediocridad. Me interesa que lo tengas en claro y lo guardes en tus manos, en el bolsillo de tu pantalon, en tu cartera, en tus ojos, en tu alma.
El destino que a cada paso se escribe, ha querido que te encuentre y siga adelante, contemplando el universo y sus rincones; los recovecos por los que se filtra la luz y se escribe en silencio el milagro de la vida, el misterioso arte que nos guia a la fuente  de agua   eterna.

2 comentarios:

María dijo...

"Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado

Es un descuido, que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada

Ëste es el niño Amor, éste es tu
abismo?
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo."

Quevedo.

mauricio rey dijo...

Aplauso!!!!!!!!