lunes, 19 de mayo de 2008

Crònica del ùltimo dia en Santiago

Llueve

los vidrios estàn empañados;

el desorden del alma,

es el mismo de la habitaciòn.

Todo igual,

siempre,

eterno,

constante,

la gota que golpea la piedra,

el martillo sobre el clavo,

el amo sobre el esclavo.

Un grito que se esconde,

la mano que tapa tu boca,

te ahoga y te desesperas,

tienes miedo!

està bien que asi sea!

porque ya nadie puede ayudarte!

no hay quien llore por vos

o pueda ànimo darte,

o estrecharte en los brazos,

no hay quien calme tu sed,

porque bebiste todos los rios,los ocèanos,

hasta las làgrimas que ella guardaba;

no tuviste verguenza

no te importò!

y ahora que necesitas,

todo fuè arrollado,

llevado por el viento,

consumido por el fuego,

aspirado,

triturado,

no quedò mas que esqueletos,

un deshecho libro de rezos,

un viejo leyendo el apocalipsis,

sin darse cuenta que ya pasò,

que hace cuatro siglos està bajo el mismo sol,

mendigando,conformàndose,

con lo poco,con la nada

con basura reciclada,

y yo aqui gritando:

Es lo mismo de siempre!

un circulo eterno!

no escuchas,

ya me estoy voy,estoy cansado

de darle mi voz al viento,

de buscar la revoluciòn,

para despues caer rendido sin ilusiòn,

no queda nada por decir,

sòlo tu luz pedir,

pero hace rato que te olvidaste de èste lugar,

hace rato que no ejerces el arte de amar.

2 comentarios:

juegodeluces dijo...

Hasta de nosotros mismos nos olvidamos.
Queremos avivar los fuegos con agua.
Hermoso lo que expulsaste mauri.
un beso.

Mauricio Rey dijo...

Una vez mas,mil gracias Majo.La verdad que èste poema pedia pista,le dì salida y ahi està;gracias por la incentivaciòn para seguir con èsta tarea,èsta virtud.Besos.Mauric10.