domingo, 1 de marzo de 2015

Diario de José

Domingo

Hoy no puedo ir a tu casa. No puedo, no te enojes. En lo posible, entendeme. Yo no tengo fuerzas, no soy lo que se llama un tipo con "entusiasmo". No pongas ese tono en la voz, aunque no te vea, el teléfono te delata, Flaca. Ahora viene tu reclamo, mezclado con esa especie de prédica de líder religioso. Ahora, cuando no hay nada que decir,cuando ya tengo la voz seca, los oídos hartos del ruido que nos invade ¿Lo escuchas, lo ignoras? ¿Qué te pasa cuando te hablo así?.¿Dónde pones el corazón y las manos? ¿Por qué todo ésto no es mas, o menos, que un teatro?.
Respiremos, dejemos que pase ésta tormenta. Tomémonos el día. Estemos lejos, pensemos que lo que viene, excede a todos los poemas que pueda haberte escrito y a las palabras dichas en un bar; en el Parque Aguirre o a la vera del río Dulce, una tarde como ésta cuando nos hablamos.

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