domingo, 22 de diciembre de 2013

Felicidades


Hoy me despido ya de éste blog, me tomaré unas vacaciones, y en 2014 volveré.
Les envio un saludo enorme a todos y a todas con los que compartimos los momentos, las situaciones variadas. Vaya desde éste espacio las felicitaciones a mis compañeros poetas, a sus familias todo lo mejor para éste año que termina y para el que viene mucho más todavía.

Saludos.

Buena vida y libertad.


sábado, 14 de diciembre de 2013

Regiones

Las primeras dos cuadras de la calle la ocupaban locales de ropa y una sucursal del banco, allí Tania estaba impaciente porque los cajeros tardaban en atender. Respiró, y soltó un lento, largo y sostenido suspiro. Ya faltaban dos personas y llegaría su turno para pagar, pudo por fin hacerlo. Salió, y el paisaje la entristeció un poco.
Buscó en su cartera un pañuelo para secarse la transpiración, luego sacó un espejo y un lápiz de labios. Continuó caminando hasta la parada del ómnibus, miró a los vendedores, a las mujeres gitanas con sus hijos, a los afiches; todo era distinto, pero había un símil en algunos puntos.

De aquella época, Luis recordaba encuentros fugaces, besos robados y pedidos, lágrimas, risas, letras de canciones y el poemario que alguna vez comenzó con Tania.


Ya en su casa, abrió la heladera y nerviosa buscaba la pastilla para calmar su dolor de cabeza. La tomó tan violentamente, que cuando apoyó el vaso de agua sobre el mesón, casi estalla. Se fue inmediatamente al dormitorio, y su cabeza cayó pesada sobre la almohada.
Eran las dos de la tarde de un martes, y mientras todos bufaban porque esto era un infierno, ella se mantenía indiferente, concentrada en varios objetos al mismo tiempo. Miró su reloj, se levantó para marchar sin rumbo fijo. Sus ojos se maravillaban con las casonas de la calle Salta, con los eucaliptos del parque a los que creía guardianes de ese lugar. Quedaba muda frente a  los leones al costado del pórtico negro, con las esculturas del santo y del Kakuy.  Bailaban mil imágenes, y Tania amaba aquel ritmo, no sentía soledad, ni angustia, ni tristeza. Reía incesantemente. Abrió sus brazos para dejarse acariciar por el viento, se dejó llevar por ríos caudalosos, cruzó al otro lado del mundo sin levantarse jamás del lecho.


domingo, 8 de diciembre de 2013

Sudamérica

 No hay dudas. América es tan extensa, que la claridad y la noche, los paisajes, los idiomas  de mis hermanos, los cantos y las celebraciones se refieren a tí,
 a tu decir, a tu distancia,
 a tu silencio que habla cuando miras con tus ojos continentales.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Canto para América



"Lo mio es tuyo,
lo tuyo es mio,
toda la sangre,
formando un río"

Nicolas Guillén "Son   N*6  .Adivinanza de la esperanza"(Fragmento)


Lazos, sangre en común y en diversidad. Realidad multicolor y multiplicada, pero toda una: que existe y se intuye, se ve con el alma. Es eso que se despliega y abarca hasta el último rincón del continente: Desde las alturas de Quito y allá en Mexico, hacia el sur chileno y en el norte argentino; en el rostro del hermano coya, del charrua, del guaraní, del aymara, del mapuche. Así, de ésta manera te celebro, te canto, te rezo, te bendigo, me hundo en tus ríos, camino por tus valles y montes, contemplo el viento en Atacama. Bebo unos vinos con Jorge Teillier, hablamos de poesía, del tren que pasará el último día del fin del mundo, de la conversación que padre e hijo tuvieron de camino al cementerio, y allá en la ciudad Su Excelencia daba comienzo al festival para llevarse huesos, pieles y almas. Eso es la noche, me dices. Esa es la noche, afirmo. Más, en esa oscuridad vamos caminando, nos damos la mano, hablamos, estamos en silencio, contemplamos a Inti, respiramos aire puro. Sabemos todo y no sabemos nada, sabemos que cada historia, cada pueblo, cada fragmento del cuadro y el cuadro está en nuestras caras.




*La foto ha sido tomada de internet.Corresponde a la ciudad de Quito, capital de Ecuador.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Tus ojos



Las imágenes,

las puertas,

los espejos,

el paisaje de la eternidad.











*La imagen ha sido tomada de internet.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Tus ojos



expresión del infinito,


color de la utopía,


un más allá cercano,


retrato de la libertad.











*La foto ha sido tomada de internet.

lunes, 28 de octubre de 2013

Mujer que dice chau

Me llevo un paquete vacío y arrugado de cigarrillos Republicana y una revista vieja que dejaste aquí. Me llevo los dos boletos últimos del ferrocarril. Me llevo una servilleta de papel con una cara mía que habías dibujado, de mi boca sale un globito con palabras, las palabras dicen cosas cómicas. También me llevo una hoja de acacia recogida en la calle, la otra noche, cuando caminábamos separados por la gente. Y otra hoja, petrificada, blanca, que tiene un agujerito como una ventana, y la ventana estaba velada por el agua y yo soplé y te vi y ése fue el día que empezó la suerte.

  Me llevo el gusto del vino en la boca.(Por todas las cosas buenas, decíamos, todas las cosas cada vez mejores que nos van a pasar.)
 No me llevo una sola gota de veneno. Me llevo los besos cuando te ibas(no estaba nunca dormida, nunca). Y un asombro por todo eso que ninguna carta, ninguna explicación, pueden decir a nadie lo que ha sido.



Biografía

Eduardo Galeano es un escritor uruguayo, nacido en Montevideo en 1940. Desde 1973 estuvo exiliado en Argentina, y en 1985 regresó a su país.
Recibió el premio Jose María Arguedas, otorgado por la Casa de las Américas, la medalla mexicana del Bicentenario de la Independencia. Es ciudadano ilustre del Mercosur.
El relato aquí publicado pertenece al libro "Vagamundo y otros relatos".