Nos encontraremos un día cualquiera, cuando mires vidrieras, cuando tus ojos se pierdan en frivolidades y accesorios, cuando aquel cartel llame tu atención, cuando nada tenga algún sentido. Ahí nos enfocaremos, nada diremos, apenas si tu rostro brillará, y el mio será lo que deba ser. El momento es aquí, el instante soñado: la poesía cerca, la belleza en los espejos.
martes, 24 de septiembre de 2013
sábado, 7 de septiembre de 2013
Para usted
Dígame sin miedo,
lo que piensa compañera,
lo que siente,
la vida: tragedia o poesía.
El film en constante ensayo,
los guiones,
las escenas,
los protagonistas,
la cámara,
la luz,
el encuadre,
nuestro infierno, que lento arde,
se desarma la leña,
un rojo-naranja-amarillo conforman el decorado,
y su blusa, su jean azul,
su pelo con brillo dorados,
excelente actriz representando cicatrices,
entregando la piel,
cayendo en mi red.
Aparentemente,
no somos inocentes,
estamos concientes: conocemos los papeles,
los momentos,
las pausas,
los silencios,
las mentiras,
los signos unidos recitándote poesía.
lo que piensa compañera,
lo que siente,
la vida: tragedia o poesía.
El film en constante ensayo,
los guiones,
las escenas,
los protagonistas,
la cámara,
la luz,
el encuadre,
nuestro infierno, que lento arde,
se desarma la leña,
un rojo-naranja-amarillo conforman el decorado,
y su blusa, su jean azul,
su pelo con brillo dorados,
excelente actriz representando cicatrices,
entregando la piel,
cayendo en mi red.
Aparentemente,
no somos inocentes,
estamos concientes: conocemos los papeles,
los momentos,
las pausas,
los silencios,
las mentiras,
los signos unidos recitándote poesía.
martes, 3 de septiembre de 2013
Para ésta tarde
Sentados frente a frente, tomando unos mates y viendo la tarde que se despide ya. Tranquilos, me dices que tu semana comienza a tomar forma, a ser. Muy buena frase amiga,me encanta escucharte y verte así: ¡contenta!.
Mientras un avión surca el cielo, me dices que lo mire y observe las líneas que dibuja en ese fondo azul.Mientras eso sucede te digo:
Paseme unos mates compañera,
venga con esa pausa que usted conoce,
dígame despacio los secretos del universo,
los misterios que tras los ojos se esconden.
Paseme ese amargo,
paseme un momento de la vida,
disfrute,viva,
sonría,
deje que las cosas marchen,
deje que todo eso suceda,
y le recito un poema.
lunes, 12 de agosto de 2013
Pueblo caminante
Por más que los muros se desmoronen;
los sistemas se demuelan con bombas;
los imperios babilónicos caigan,
las luces de Nerón en las ciudades se apaguen,
las revoluciones de los pueblos estarán latentes.
Por más que la senda sea bifurcada,
se olviden las cuentas de las pisadas
en el tiempo perdido sin palpitarlo,
y la utopía se aleje de nuestras miradas,
seguiré caminando junto a tus pasos,
escuchando palabras, músicas y sonrisas,
que enseñan los pueblos caminantes.
Biografía
Daniel Álvarez nació en Andalgalá.Provincia de Catamarca, el 24 de enero de 1988. Es profesor de lengua y literatura, músico y colaborador de "La opinión", un medio de comunicación independiente.
Ha publicado en la segunda y tercera antología "Andalgalá; Pucará de letras". "Horizonte Literario"(Revista mexicana)."Molinos de letras"(Revista madrileña).Asimismo participó de los grupos literarios "La cueva" y "Los innombrables".
El poema aquí publicado, pertenece a su poemario "Pueblo y rebelión", editado en enero de 2013.
*La fotografía ha sido tomada de internet.
lunes, 5 de agosto de 2013
Efecto placebo
Hasta el ser más solitario, de vez en cuando, se ahoga de si mismo y necesita llenar espacios.
De vez en cuando eso le pasaba a ella: se sentía sola; y de vez en cuando, salía en la búsqueda de un compañero transeúnte.
Se cubría los ojos al salir de la osera y cuando éstos se acostumbraban al brillo desbordante de la luna, se aventuraba al espacio abierto en la búsqueda de un macho.
Cuando tras la búsqueda, encontraba, regresaba aliviada con su complemento.
Lo sentaba a su lado y mientras le hablaba de sus dudas existenciales, de los sentimientos de soledad que creía eran sólo proyecciones de su mente al cuerpo y que somatizaban haciéndola sentir vieja y pesada, descargaba frustraciones tocándolo, ambientando el instante para que la síntesis sexual sea no sólo satisfactoria sino también durable. Se embebía en él, tomaba sus manos y las ponía en los lugares exactos, entre ellos: su rostro, entre ellos: el mentón para recoger lágrimas.
Tenía al macho bien cuidado, alimentado y aseado, aproximadamente cinco días, una vez curadas heridas inventadas con el efecto placebo de su compañía, lo llevaba a la vera del camino, rompía las correas y lo veía huir.
La soledad no golpearía sus psiquis en unos cuantos meses más, hasta tanto disfrutaría de ella misma. Entró a su osera y sonriente se abrazó a si misma e inhaló con satisfacción, el aire carente de otros aromas.
Biografia
Diana Beláustegui es una escritora santiagueña. Sus cuentos abordan el género del terror. Los textos pueden leerse en el blog que la autora administra: www.elblogdeescarcha.blogspot.com
viernes, 2 de agosto de 2013
Vientres de memoria
canas eternas de la vieja
sabia
nieve en los andes que cierran
horizonte
ella pasará/ la montaña aún
no
ella dice/ alerta/ duele/ ese olor
duro
de las bocas de su
sangre
“mantengamos la piedra
el agua
la tierra virgen / fuera de
ponzoñas
dejemos a las hermanas
tribus
su posesión
originaria
y
de continuo el dulce contacto aquel
del pezón en labios de sus
crías”
nada/ en palabras de tajos/ de
rajas
todo/ en el aroma
hierbas
en el abrazo
vegetal
y el amor de
carne
ningún hilo
parido
tiene que
cortarse
aún en cólera/ en zonda/ en moscas/
en granizo/
ni a gritos
ni distancias
Biografia de Mabel Casas
Vení pequeña Pompadour, sacudite por un rato el papel picado, sentate, ¿puedo
contarte algo?
Dicen, ¿sabés? Que el rosa es de nenas, de sueños, de
horas ingenuas; así como la tela que está en medio de tu disfraz. Curiosamente
te pasa por los botoncitos de tu pecho, el centro de tu cintura, acuna tu
vientre y casi como sagrado o salvaje te tapa agujeritos, te roza de seda los
pies. Que sí que parece un milagro este cuento; porque veo tus blancos zapatitos
tirados, que me gusta que me escuches descalza.
Érase un abanico que te tenía por dueñecita rosa…Cuando
pasó tu edad a ese color se sumó el verde como tus ojos, amaste los horizontes
abiertos; entonces ya no te ponías en la piel disfraces sino que buscabas
espejos.
Espejos de veras, de agua de ojos, de papel escrito de sueños de
trigo, de lazos de sangre, de pares, de pueblos con pies liberados. Caminabas y
aprendías, descubriste la arena, el asco, el deseo, el sudor de ganarse comida;
el apuro por ser lo que decían se debía ser y la sublimidad de ser
madre.
Sí, caminabas pero también te caías; con el tiempo que pasa y se
queda, se va y no vuelve y que al fin no cuenta porque nuestro tiempo en
realidad es cada día, una gota,
una gota como un día, a día, a
día…
Dicen también que toda fruta: madura, que toda raíz: subsiste; que
la vuelta a la tierra siempre es posible; entre topadas, arrastre y corajes, en
esas gotas cada día…Encontraste, aquel minuto de huída y regreso.
Sumaste
pulpa a la carne viva.
Y al verde se agregó otro color, este que es ahora
tu piel a punto…y seguido. Sumadas tus tintas escribientes, a seguir sin puntos
suspensivos.
Colorín colorado…la niña rosa, es ahora una mujer roja. Vos.
Hoy.
Ya vez, pequeña Pompadour de mi foto, acabo de contarte tu futuro
pasado mío.
La autora administra los siguientes blogs:
lunes, 29 de julio de 2013
Rosario
La muñequita suele bailar en su caja, alejarme tardes nubladas y caras raras de la memoria. Ella es lo desconocido, es la luna que conoce mi andar por la ciudad. Es el decorado, la base y el frente del teatro que llevo en el alma.
*La foto ha sido tomada de internet.
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